Financiar e intervenir

Verde

La economía mundial está polarizada por dos posiciones encontradas y complementarias de gestión económica y organización administrativa: El SECTOR PÚBLICO y el SECTOR PRIVADO. Esta situación ha generado teorías económicas y políticas dispares, así como encendidos debates en relación a la forma óptima, justa y eficiente de organización que debe adoptar una sociedad. Sin embargo, durante las dos últimas décadas han aparecido en escena otro tipo de organizaciones, entidades que sin ser públicas y sin perseguir el beneficio que caracteriza al libre mercado están conformando lo que se denomina el TERCER SECTOR, compuesto fundamentalmente por Entidades sin ánimo de lucro que no reportan sus beneficios a propietarios y accionistas, sino que los reinvierten en la entidad para seguir cumpliendo sus objetivos fundacionales.

Conocedores del valor del Patrimonio natural y cultural y de su importancia en el desarrollo de sus comunidades, se hace necesario alcanzar una sostenibilidad financiera orientada por el interés común, que afiance la salvaguarda y que fomente, de la mano del TERCER SECTOR, el papel de la empresa privada en la gestión del mismo. Es en este campo, en el que D!funde desarrolla su actividad como nexo de unión entre el sector público, el sector privado y las organizaciones del tercer sector que deseen poner en práctica proyectos responsables con la defensa del Patrimonio y que muchas veces carecen de integración alguna con los dos primeros sectores.

La RESPONSABILIDAD SOCIAL EMPRESARIAL (RSE) o inversión socialmente responsable, también llamada RESPONSABILIDAD SOCIAL CORPORATIVA (RSC), se define como la contribución activa y voluntaria a la mejora social, económica y ambiental por parte de las empresas con el objetivo de mejorar su situación competitiva, valorativa y su valor añadido. Bajo este enfoque, el Patrimonio pasaría a ser sostenible social y económicamente convirtiendo a las empresas privadas en emprendedores del Patrimonio bajo la bandera de la RESPONSABILIDAD SOCIAL EMPRESARIAL, adecuando los usos del Patrimonio a los nuevos tiempos y necesidades de la sociedad y despertando de nuevo su funcionalidad de una manera respetuosa con el propio bien. El mero hecho de ubicar las nuevas sedes en edificios del Patrimonio desamparado, sería a su vez una manera de ahorro energético, respeto por el medioambiente y devolución a la sociedad de un patrimonio puesto en valor.

La gestión del Patrimonio cultural y natural debe ser asumida no sólo por las entidades culturales y medioambientales, sino, de una manera intersectorial, con la participación de empresas, ciudadanos y Administraciones públicas, de tal manera que los grupos y colectivos comprendan el Patrimonio como algo propio, que conforma sus memorias y constituye sus identidades:

SECTOR PÚBLICO PGE y SUBVENCIONES
SECTOR PRIVADO PATROCINIO
TERCER SECTOR MICROMECENAZGO

Se precisa de campañas de Sensibilización pública, emprendiendo acciones educativas con el fin de suscitar y desarrollar en la opinión pública la conciencia del valor del Patrimonio para el conocimiento del pasado y de los peligros que lo amenazan.

Uno de los grandes desafíos del anhelado MODELO DE DESARROLLO SOSTENIBLE DEL PATRIMONIO es conseguir el equilibrio entre la conservación y la explotación de los recursos culturales y naturales de una región, respetando siempre al territorio y a la comunidad. Para evitar el deterioro del Patrimonio es necesario restaurar su entorno y ello nos lleva a un equilibrio difícil de conseguir entre intereses aparentemente contradictorios: cualquier mejora del entorno del Patrimonio altera su aspecto original, pero solo así el territorio se mantendrá en uso y no correrá el riesgo de pasar al olvido o de desaparecer. Este razonamiento nos lleva a concluir que es obligado rehabilitar el Patrimonio para que las futuras generaciones tengan acceso a los mismos recursos que ahora tenemos a nuestra disposición, siempre y cuando, estas mejoras no modifiquen el significado que el patrimonio representa para la comunidad local e internacional.

Un ejemplo de este enfoque de desarrollo podríamos encontrarlo en el complejo termal ubicado en Milán, Italia, en donde la iniciativa privada ha acometido la construcción del mismo integrando jacuzzis y saunas en un recinto de incalculable valor histórico, rodeado por murallas españolas  construidas entre 1548 y 1562 y que a lo largo de los años ha pasado por muy distintos usos: teatro, escuela de danza, estación de tranvías de tradición animal y zona recreativa para los trabajadores de la agencia de transportes de Milán….

En España, a la espera de una necesaria nueva Ley de mecenazgo y patrocinio acorde a las existentes en el resto de Europa, ambos conceptos están soportados sobre dos leyes de referencia: la Ley 16/1985 del Patrimonio Histórico Español y la Ley 49/2002 de régimen fiscal de las entidades sin fines lucrativos y de los incentivos fiscales al mecenazgo. A este respecto, conviene resaltar que, con objeto de fomentar este tipo de iniciativas en defensa del Patrimonio a través de la participación social LA LEY CONTEMPLA, DESDE EL DÍA 1 DE ENERO DE 2016, UNA DEDUCCIÓN EN LA CUOTA DEL IRPF DE LAS DONACIONES DE PERSONAS FÍSICAS A FUNDACIONES ACOGIDAS AL RÉGIMEN FISCAL ESPECIAL DEL 75% PARA LOS PRIMEROS 150 € Y DEL 30% PARA EL RESTO.

Crear una auténtica cultura del mecenazgo y el patrocinio en favor del Patrimonio, precisa de:

  • Instaurar la EDUCACIÓN PATRIMONIAL en colegios y universidades como elemento básico para crear potenciales mecenas concienciados con el Patrimonio y con el concepto de bien común.
  • Establecer un PLAN ESTRATÉGICO DE COMUNICACIÓN sensibilizando a los medios de comunicación y empresas e impulsando la creación de distintos galardones de reconocimiento social a mecenas y patrocinadores. La finalidad es captar y fidelizar como socios o voluntarios al mayor número posible de mecenas y patrocinadores.
  • Facilitar opciones de PAGO ELECTRÓNICO (pasarelas de pago, sistemas de monedero electrónico y sistemas de banca electrónica) que funcionen sin problemas a través de la amplia gama de dispositivos del mercado (ordenador personal, portatil, teléfono y tableta) para facilitar el propio acto de mecenazgo dinerario incluso durante la visita al bien objeto de ayuda.

 

La crisis económica, social y de valores que vivimos en este arranque de siglo XXI está generando una situación social muy dura, sobre todo en comparación con la bonanza en la que se ha vivido en las últimas décadas. Las Administraciones Públicas han cesado en su función de fomentar y proteger el Patrimonio natural y cultural y ni pueden ni deben dedicar recursos exorbitantes a ello, con construcciones, actos y gastos faraónicos como los acontecidos con anterioridad, pero si están obligadas a apoyar cambios profundos que lo hagan sostenible.

FINANCIAR E INTERVENIR: OBJETIVOS ESTRATÉGICOS
20 Micromecenazgo social, crowfunding y plataformas colaborativas.
21 Mecenazgo empresarial
22 Acceso a subvenciones públicas
23 Beneficios fiscales
24 Iniciativa privada: Colaboración público –privada a través de concesiones de uso
25 Diversificación de la gestión
26 Capaces de generar, por si mismos, los recursos financieros necesarios para reinvertirlos en la puesta en valor del Patrimonio y en las comunidades locales en que se ubican los bienes: